La Bienvenida

Esto de separarse es triste y doloroso. Divorciarse es aceptar el fin de un proyecto de familia. Dividir los bienes, para muchas mujeres es atravesar la selva. Ojalá podamos cruzarla salvando lo que queda atrás y llegar, aunque lastimadas, vivas y enteras.

viernes, 26 de febrero de 2010

Una historia que dista mucho de ser la mía

"Nuestro Día" no siempre me cae bien. Ya se que muchas me van a contar la historia de las trabajadoras quemadas, pero no es por eso, sino porque siento que de la misma forma que nos dieron un número en el Congreso, nos dan un día como para decirnos que somos iguales. A raíz de muchas cosas que pasan en el mundo me doy cuenta que no es cierto que somos iguales, y tal vez estaría bueno pensar que a veces donde ganamos espacio trabajamos el doble. Pero bueno, es tema de otro debate.
Pensemos que cuando las mujeres buscan trabajo tienen que ser delgadas, de buena presencia´, jóvenes, bilingües y con experiencia y si es posible castradas o por lo menos sin ovarios para evitar que quede embarazada y haya que darle los tres meses de licencia.
Pero no son estos los temas de que trata este blog.
En realidad para el Día de la Mujer me gustaría contar una historia muy diferente a la mía:
"Hubo una infidelidad de parte de el muy fea, pero cuando llegó el momento del divorcio, en un arreglo individual, todo lo que tenía la pareja fue puesto sobre la mesa ante un abogado y se hizo de común acuerdo con división de bienes. Ella eligió primero por las propiedades, él se quedó con el efectivo y una propiedad a vender.
Conclusión : ambos quedaron muy bien económicamente, no se puso en juicio quién había aportado más y si el primer departamento lo compraron con dinero de uno u otro, que tengo entendido fue de él. Este hombre entendió que todo lo que en ese momento tenía la pareja era de los dos. Una de las fuertes discusiones fue por dos perros que ella sugirió separarlos, y a él le dio pena y se los dejó a su ex-mujer. Los hijos eran adultos al momento del divorcio.
Ella hoy sigue sin perdonar la infidelidad (lo que es su derecho), él no está arrepentido de haberse divorciado, pero le apena no poder encontrarse para compartir momentos de los hijos en común."
Lo mejor de esta historia es que es real!!!!!!!!!!!
Por supuesto no es la mía, para el Día de la Mujer yo estaré esperando una audiencia para ver si alguien me escucha, viendo como la otra mitad del conflicto se llena la boca repartiendo bienes como si ya le pertenecieran.
Me seguiré enterando de las nuevas adquisiciones a nombre de terceros porque, para no pagar, debe parecer un pobre y humilde trabajador que apenas cobra lo necesario para mantener las cosas. Auto BMW y 4x4 cero kilómetros, regalos por doquier de gran porte, sueldos en negro, facturación doble, etc., etc, etc., todo esto armado con una frialdad digna del mejor ingeniero en redes, total para la lágrima fácil alcanza con un par de historias apoyadas en una uña de la realidad y con las dos manos en la imaginación: "la gente cree más en una gran mentira que en una pequeña verdad",frase que me fue repetida por años y que nunca terminé de aprender, pero que sirven para vender personajes.
Para el Día de la Mujer, nos queda a nosotras seguir viendo como la justicia se hace injusticia a medida que tarde tanto tiempo en resolver, y que además ese tiempo no signifique que nos devuelvan lo que es nuestro de manera igualitaria.
Hay historias peores, en Afganistán las mujeres son golpeadas y aunque la burka no sea ahora obligatoria, la costumbre las obliga a llevarlas para que no las ataquen en la calle. A ellas ni le hablemos de divorcio y bienes, solo pretenden elegir algo una vez en su vida.
En Europa están prohibiendo a las inmigrantes usar la cara tapada, España se horroriza y sin embargo tiene el más alto índice de muerte por violencia doméstica del Mercado Común. Son distintas maneras de mirar la realidad.
Acá en la Argentina donde "las mujeres nos quedamos con todo", la nuera de Macri va a la televisión porque su ex-marido es insolvente. Ni un departamento tiene.
Esa también es la realidad. Porque no importa si tenés más o menos, la desigualdad tiene todos los niveles sociales y todas las edades.
Cuando en Argentina una mujer pone una cifra sabe que hay más, nunca pone el máximo suyo, sino lo que puede llegar a obtener y los abogados lo saben bien.
En la Argentina todo consiste en "hasta cuándo podés aguantar".
No se ustedes, pero en mi caso ya estoy jugada, aguanto hasta que la dignidad me alcance y por ahora tengo bastante.
Feliz Día

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