La Bienvenida

Esto de separarse es triste y doloroso. Divorciarse es aceptar el fin de un proyecto de familia. Dividir los bienes, para muchas mujeres es atravesar la selva. Ojalá podamos cruzarla salvando lo que queda atrás y llegar, aunque lastimadas, vivas y enteras.

miércoles, 4 de noviembre de 2009

Y acá vamos de nuevo....

Y sí, otra audiencia y van... Ya está perdí la cuenta y les juro que no quiero volver a sumar esta cuenta, la otra espero que,alguna vez, después de los años quede algo para tomarme unas vacaciones en Las Toninas, tanto viaje a Europa de él, tanto viaje a la patria de Obama, y siempre acompañado, porque solo no va por supuesto, que espero quede algo de lo que alguna vez fue mío. No debería usar el tiempo pasado porque yo no me gasté nada, pero esta costumbre de nuestras leyes de convertir a nuestros ex maridos en cajas de ahorro nuestras, algo así como unos Banelco sin ventanilla ni cajero, para que un día, alguna vez, en el "País del Nunca Jamás", pasemos a retirar nuestros fondos, que en vez de fondo se habrán convertido apenas en un patiecito de dos por uno sin plantas ni pastito. En fin, que esto de que nada para la injusticia de que "te conviene arreglar por menos" es casi increíble.
Lo bueno que tiene en algunos casos es que los juicios tardan tanto que uno al final puede hacer como los políticos, se matan en la elecciones, se dicen de todo y un día comés con él como si nada. Porque ya nada te resulta raro ni nada te asombra. No está mal, mal está que te convenzan a resignar lo que es tuyo, mal está que los expedientes junten hojas para perder y extender los tiempos, para alargar los plazos indefinidamente.
El dinero compra gente, no compra la razón, hay veces que sin embargo hay que resignarla.
Ah, claro me olvidaba, te queda el honor que no te sirve para el super, ni para recontratar la obra social o cambiar el auto.
Es que una entiende que las leyes están por encima del hombre y no al servicio como debería ser.
En fin son apenas unas mínimas meditaciones de alguien que después de haber vuelto de una audiencia quiso convertir el sabor amargo de la nada, que es peor que lo malo, en un caramelo de dulce de leche para compartir. Será por eso que no adelgazo?
Besos a todas las compañeras de asientos de madera duros, en pasillos fríos de juzgados casi anónimos.
En fin, al fin y al cabo no conozco Las Toninas.

1 comentario:

  1. Tengo una fe de errata totalmente dictada por mi inconciente. Debería decir en un párrafo:
    En fin, que esto de tener que escuchar la injusta frase "te conviene arreglar por menos", y hasta sale a veces de los juzgados es casi increíble.

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